Dejar sin Oscar este 2025 por Mejor Actor al joven y talentoso Timothee Chalamet fue inexplicable e injusto. Lo merecía. Todos los cinéfilos lo creíamos. Su performance como Bob Dylan entre los 20 y 24 años en el biopic «Un perfecto Desconocido» es sublime. Una obra maestra que resignifica a ese Dylan, a su figura, a su voz y a su sino existencial. Por eso sus pares, el sindicato de actores, una semana antes le entrego el premio Mejor Actor 2024. Muy extraña la academia, opto por repetirse 21 años después del Pianista con un monotono Adrian Brody en el Brutalista. Solo lo explico como un oblicuo golpe de la academia al Bob Dylan de Carne y Hueso tan huidizo y lejano. Amen de mal agradecido en este caso, ya que no acompaño a Timothee en la entrega de los oscares, pese a que el film Un completo desconocido aumento en un 100 por ciento la escucha y ventas de su musica en las redes analógicas y digitales. De hecho a esa ceremonia llego el mismísimo Mick Jagger en reemplazo de Bob, pero no fue suficiente, e igual castigaron al genial Chalamet que llego con novia, hermana y mama a recibir el Oscar, vestido con un elegante traje amarillo. Para otra genio, tienes una larga vida y muchos oscares por delante.